
Esta bien que uno tenga el dinero suficiente para hacer lo que se le antoje a cualquier momento y en cualquier lugar, pero lo que hace el ex dirigente de Universitario de Deportes Alfredo Gonzáles, a través de canal 11 (RBC), es un atentado contra la buena salud y una cachetada a la pobreza que vive el país.
Un día en la noche estuve haciendo zapinng por los canales de señal abierta y no pude evitar sentir una ligera curiosidad por el programa que conduce el otrora congresista de la República.
Después de varios minutos de ver el dichoso espacio televisivo sentí pena por este señor que cree que con su plata puede hacer lo que quiera en un espacio de televisión. Felizmente que existe el control remoto para cambiar rápido de canal.
Que desfachatez, ver a un sujeto “devorando”, literalmente, todo lo hallaba ante él, ya sea un plato de tallarines, un caldo de gallina o un estofado, era sorprendente ver a un tipo que sin perdón de Dios engullía todo lo que podía. Una verdadera proeza para los estómagos sibaritas de algunos comensales.Yo pensé que en ese programa había, por lo menos, un trabajo serio. Tal vez una entrevista interesante o una sabrosa crónica de algún lugar pintoresco de nuestra capital. Quizás una recalcitrante crítica como la sabe hacer bien el popular “Gordo Gonzáles”. Muy por el contrario, el plato fuerte de “La Tribuna de Alfredo”, eran los famosos tours comensales por diversos restaurantes, chicharronerías, cevicherías y otros antros de la gula, donde el rollizo conductor comía, engullía y masticaba a la vez que entrevistaba a los dueños del negocio. Toda una odisea del paladar.
Cada vez que el señor Gonzáles terminaba un plato, traían otro y luego otro y otro y otro más, pasaban tandas comerciales y el sujeto seguía comiendo ¡Era increíble!. Esta bien que el señor tenga el dinero suficiente como para comer todo lo que su cuerpo le aguante, pero el usar un medio de comunicación para demostrar que tiene un “agujero negro” en el estómago, es demasiado. Irritante para la vista y demoledor para el paladar del que no tiene nada que llevarse a la boca.
Bueno, eso me pasa por adentrarme a terrenos desconocidos y lúgubres. Eso me pasa por despegarme de la programación de mi canal favorito. Eso me pasa por ser tan dependiente del televisor. Ahora cambio de canal, “Good bye”.
1 comentario:
No seas amargado Fernando. Justamente el valor del programa del Gordo es hacernos conocer huariques q si no fueran por programas como el suyo uno no sabría que existen. Yo he encontrado algunos lugares interesantes gracias a su programa. Que el gordo es un tragón nadie lo duda, pero es lo mismo q hace Gastón solo q el otro gordito va a lugares pitucos y este a todo tipo de sitios y encima te da los precios de los platos cosa q es muy util te dire para saber si el lugar en cuestión está al alcance de nuestro bolsillo
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